Cuando casi todas las puertas estaban cerradas, cuando las ganas estaban ahogadas, cuando mis ojos estaban bajando la mirada, esa mirada que quiere ver solo el suelo y sentir el sabor de la derrota delicada, cuando la sonrisa por su propia cuenta se ahorcaba y la desmotivación por no haberte encontrado aumentaba. Cuando todo lo daba por perdido, cuando todo se iba de mis manos y del aburriemiento me quedaba dormido, y esperando que esta puerta, la ultima puerta se cerrase como todas aquellas anteriores puertas, es cuando ahí apareces saliendo de ella cual el ave fenix resurgiendo sus cenizas, cual el angel caido desde el cielo o cual la flor caida de su rama. Jamás pensé que iba a ocurrir, ahora solo quiero sentir, quiero aprovecharlo a cien por mil, las inspiración que tengo hago ahora por escribir, sacar todo de mi mente y transformarlos en letras me hace feliz, seguiré y seguiré escribiendo hasta que llegue mi fin.
Me hablas de lugares idílicos, Yo te hablo debajo de la manta, Me dices de volar a ver las estrellas, tú, una estrella cuando me cantas. Me encantas, Sólo tu voz es melodía para mis oídos, Dejar volar nuestros secretitos Que sólo los escuche nuestra cama, Y que de testigos sean nuestros latidos. Me hablas de sueños lejanos, Yo te hablo de dejar de ser una dama, Donde la llama de esta guerra que me das, es tan efímera, que tan sólo quiero perderme entre tus ramas, entre tus garras. Cuantas ganas, De volver a nuestra cancha, De hacer lo que siempre nos engancha, De ser gotas de sudor que manchan, Cuando la cama se emborracha, Todos nuestros objetivos se tachan. Quiero arrancar de los calendarios las despedidas grises, La despedidas del amanecer, Y prometer, que este noche será sólo de placer. Y quiero guardar en tu calendario recuerdos de nuestras noches felices, Lo reencuentros de anochecer, Y agradecer, las noches que están por florecer.
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